Capítulos de investigación
que “es cultural más que tecnológica y configura un es-
cenario que fomenta la participación y la inteligencia co-
lectiva de los usuarios” (2012, p .49).
15
Este algoritmo asume que todas las acciones en la plata-
forma son objetos (publicaciones de imágenes o videos,
estados personales, enlaces externos) y a partir de tres
elementos:
la afinidad
,
la relevancia
y
el tiempo de publica-
ción
, elabora los cálculos que redefinen constantemen-
te la información que aparecerá publicada en el muro
de cada usuario. Ver
http://thenextweb.com/socialme-dia/2011/05/09/everything-you-need-to-know-about-
facebooks-edgerank/
16
Ver
http://www.intel.com/museumofme/r/index.htm17
A propósito de la presencia de ciertos sujetos en el espa-
cio social,Haraway (2004) señala que“el
modo
de presen-
cia y ausencia cambia según la posición diferenciada de
ciudadanos y ciudadanas dentro de la cultura visual […]
de la tecnociencia, más aún que la presencia o la ausen-
cia absoluta” (p. 234).
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Desde la segunda mitad del siglo
XIX
fueron propuestos
protocolos para el uso de la fotografía como herramien-
ta de identificación y con fines judiciales, por ejemplo el
bertillonaje
del fránces Alphone Bertillon. Desde ese mo-
mento se han establecidos protocolos y códigos (como el
tipo de fondo y la pose así como los requerimiento de ilu-
minación y de proporción del rostro) que se utilizan para
los documentos de identificación institucional como son
las fotografías de la cédula o del pasaporte.
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La tesis de Sibilia hace eco a la propuesta de Guy Debord
(2000) quien planteara la colonización del espectáculo
de todas las dimensiones de la experiencia humana, en
el cual las representaciones tienen un lugar predomi-
nante y se constituyen como ejes centrales en la relacio-
nes entre los sujetos y de los sujetos con el mundo.
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En sintonía con lo planteado por Berlant y Warner, De
Lauretis (1993) apunta: “Más aún, el obcecado hábito
mental de asociar la sexualidad (como actos sexuales
entre la gente) con la esfera privada o la privacidad in-
dividual, aun cuando una se encuentre constantemente
rodeada por representaciones de la sexualidad (imáge-
nes visuales y verbales de los actos sexuales o imágenes
alusivas al acto sexual entre la gente), tiende a negar lo
obvio, la naturaleza pública del discurso sobre la sexua-
lidad, y a lo que Foucault ha llamado ‘la tecnología del
sexo’, los mecanismos sociales (desde el sistema educa-
tivo a la jurisprudencia, de la medicina a los medios, etc.)
que regulan la sexualidad y la imponen y que la regulan
e imponen como heterosexualidad” (p. 10).
21
Una reflexión sobre el trabajo de Intimidad Romero es
presentada por Bernando Villar en
“
Flujos comunicativos
cotidianos como experiencia artística. Fotografía digital y
redes 2.0”
en la segunda parte de este volumen.(Nota del
editor).
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La baja calidad de las fotografías digitales que circulan
en la red es resaltada por Fontcuberta (2010b), quien
observa que lugar del error fotográfico, entendido como
“desviaciones respecto a ciertos estándares normativa-
mente aceptados” (estéticos y técnicos), más allá de ser
una limitante,ha abierto un campo de posibilidades para
la creación fotográfica. Hoy en día existen varias aplica-
ciones de tratamiento de la imagen como Hisptamatic,
Retrocamera e Instagram que ofrecen una serie de filtros
que simulan las características de falta de calidad de es-
tas fotografías.
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Otro
modo de ver
compartido se materializa en la
mira-
da turística
y es puesto en evidencia en el trabajo
Photo
Opportunities
de la artista franco-suiza Corinne Vionnet
que es presentado en la segunda parte de esta compi-
lación. (Nota del editor).
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La conciencia mestiza a la cual se refiere Anzaldúa asi
como la figura del
cyborg
propuesta por Donna Haraway,
son figuraciones que permiten a estas pensadoras femi-
nistas proponer rupturas a la dicotomía objeto/sujeto en
la producción de conocimiento en Occidente y potencia-
lizar de manera creativa las particularidades y tensiones
como por ejemplo,la ambigüedad; que plantea una iden-
tidad fronteriza en aras de establecer puentes entre las
culturas y construir realidades menos violentas y exclu-
yentes. Para una reflexion sobre el lugar de las figuracio-
nes en la creación artística y en el pensamiento feminista
ver: Zafra (2014).
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Es importante aclarar que, aunque este estudio no pre-
tendió ser una etnografía, partimos del hecho de que
“una actitud etnográfica, sin limitarse a una disciplina
específica, es un tipo de atención práctica y teórica, una
manera de permanecer sensata y responsable” (Haraway,
2004, p. 221) y por ello los aportes metodológicos y las




