Laís Pontes
|
Identidad en la era de las redes sociales
238
239
Es más fácil conseguir que los demás
,
o incluso
que la sociedad decida quién soy
,
que tener que
enfrentar la responsabilidad de ser quien quiero.
La búsqueda del verdadero ser no es nueva
y no se ha resuelto. En lugar de eso
,
empezamos
a asumir muchos “yo” y muy pronto nos damos
cuenta de que podrían ser infinitos. Es más inte-
resante e incluyente tener en cuenta que el ser
real nunca será encontrado. Aceptamos la bús-
queda divertida que nos salvará del proceso del
pensamiento. Como Bauman (
2007
)
,
menciona:
“La gente quiere escapar de la necesidad de pen-
sar en nuestra condición infeliz” (p.
107
).
Paraficción
Otro enfoque importante a tratar en relación
con las ideas de mis proyectos artísticos es su
similitud con las paraficciones: “En la parafic-
ción los personajes e historias reales o imagi-
narios se cruzan con el mundo mientras se está
viviendo” (Lambert-Beatt
, 2009,
p.
54
). El proceso
de convertirme en los personajes desdibuja y
confunde los límites entre mi vida como artista
y la vida de los personajes. Al reaccionar a su
nueva vida
,
los personajes desarrollan su propia
manera de pensar. Ellos crean su propio espacio
en mi vida cotidiana.
En relación con Carrie Lambert-Beatty
,
mis
proyectos de arte son “especialmente apropia-
dos para el día de hoy (…) tienen un mimetismo
estilístico” ya que literalmente
,
utilizan el diseño
y los conceptos de Facebook e Instagram
,
y son
“performativos”
,
ya que producen una acción en
lugar de describirla.
Los artistas utilizan los medios para confun-
dir y burlar nuestra autocomprensión de la rea-
lidad. Como Friedrich Kittler (
2010
) afirma: “la
gente puede engañar a los demás sobre el estado
de sus propias creaciones a través del uso de las
herramientas y las habilidades manuales
,
tales
como la pintura
,
la escritura
,
o la composición”
(p.
3
). Sin embargo
,
mis intenciones no son en-
gañar a nadie. Mis ideas residen entre lo real y
la puesta en escena
,
de esta forma mi trabajo se
puede considerar como parcialmente cierto ya
que estoy usando mis propias experiencias
,
así
como la imaginación de otras personas.
La diferencia entre mis proyectos artísticos y
las paraficciones
,
es que en mis obras los espec-
tadores tienen acceso al concepto antes de de-
cidir participar
,
ellos saben lo que se propone y
tienen el derecho a optar por ser parte de ellos o
no. Sin embargo
,
a pesar de que la proposición
es clara
,
su dinámica provoca ambigüedad y no
asegura una comprensión completa ante la inte-
racción y la inmersión.
Soy absorbida en una confusión de la rea-
lidad creada a través de mis proyectos artísti-
cos de la misma manera como les sucede a los
espectadores y a los participantes. La interac-
ción se intensifica gradualmente haciéndome
creer en la fantasía que puedo crear
,
junto con
otros usuarios de las redes sociales. Sus comen-
tarios parecen tan verdaderos y reales en cierta
medida
,
que no estoy segura de si entienden que
se trata de una propuesta artística o lo han en-
tendido tan bien que se desempeñan mejor que
yo. En lugar de ser el productor
,
me convertí en
consumidor de mi propio trabajo artístico.




