Capítulos de investigación
can la noción de pantalla como ventana de la ex-
periencia digital; la relación del usuario como es-
pectador
,
a la vez que revierte la instantaneidad y
multiplicidad propia de la experiencia en red de-
volviendo de cierta forma
,
el vínculo contempla-
tivo que aún detenta el espacio museístico. Por
otra parte se propone el uso de soportes electró-
nicos deconstruidos
,
donde la estructura interna
revele la antítesis de la asepsia digital: circuitos
,
conductores
,
lcd
que sintetizan los complejos
procedimientos tecnológicos que permiten (re)
crear imágenes bidimensionales a partir de una
matriz numérica de forma imperceptible a nues-
tra experiencia de visualización. Otro tipo dema-
terial expuesto reflexiona sobre el espacio inter-
medio entre lo real y lo virtual: la pantalla como
espacio de visualización se convierte en el muro
físico del museo
,
la interfaz gráfica en señalética
y apoyosmuseográficos informativos
,
la
webcam
se constituye en cámara de vigilancia sobre la
cual el usuario no posee ningún control.
Las condiciones de producción estética en re-
lación al
sin-arte
,
retomando a Soulages (
2005
) se
configuran en las posibilidades de lo fotográfico
y su relación con prácticas artísticas que permi-
tan evidenciar el estatus ontológico y cultural
bivalente del medio fotográfico. Así
,
el equipo
curatorial y museográfico de “Tarjeta de me-
moria
[memory card]
” se convierte en vínculo
en la práctica fotográfica aficionada generando
un desplazamiento basado en la exposición de
imágenes propias del ámbito de la red social en
el lugar del museo
,
modificando la posición del
consumidor de imágenes
,
de usuario en red a es-
pectador. De esta forma se evidencia la escisión
entre “fotografía documento/fotografía obra
,
fo-
tografía
sin-arte/
fotografía arte
,
fotografía para
estudiar el interior/fotografía para exponer el
exterior” (p.
166
) presente en toda la muestra. Si
para el autor
,
la fotograficidad engendra una es-
tética de lo inacabable
,
esta coincidiría en gran
medida con la definición de archivo desde la teo-
ría deleuziana (
1997
) en la que expone su poten-
cia inconclusa basada en el principio de consig-
nación. Las construcciones y narrativas curato-
riales permiten en granmedida la realización de
una estética sectorial del
sin-arte:
al reconsiderar
las posibilidades de la imagen surgen nuevas po-
tencialidades de asumir lo fotográfico a futuro
,
a
la vez que se cuestionan y reinventan las imáge-
nes producidas en el pasado desde la capacidad
inacabable propia de la fotografía.
Anotación final
Revisitar los álbumes de imágenes en Facebook
no deja de ser sorpresivo. Entre un mar de imá-
genes que dialogan entre lo público
,
lo privado
,
la causa política
,
la vida que se quiere (de)mos-
trar
,
el divagar de aquí a allá
,
no deja de ser signi-
ficativo cómo esta red social logra precisamente
dinámicas de inmersión del usuario que como
voyeur
,
insatisfecho constantemente al igual que
el narciso
,
ocupa su ocio y devaneo
,
su deseo
en
y por el instante. Los momentos de latencia de
las imágenes son cortos
,
superficiales. Vistazos
y fragmentos que tal vez articulen una idea del
otro y de nosotros mismos.
Es claro que no presenciamos aún la muerte
de la fotografía
,
sino que se reconfiguran sus ex-
pectativas en algunos campos de la experiencia
,
principalmente
,
la construida en relación a una




