Capítulos de investigación
que determina la manera misma en lo que
un común se ofrece a la participación y
donde los unos y otros tienen parte en ese
reparto (Rancière
, 2009,
p.
9
).
En este sentido
,
la intervención del arte se tra-
duce en unas formas particulares de visibilidad
así como en la inversión/transformación de los
ordenamientos jerárquicos de las formas del
hacer
,
y por lo tanto
,
permite el acceso –o no– de
ciertos individuos a ciertos aspectos de lo sensi-
ble. Por consiguiente
,
será la desestabilización
de las fronteras que configuran lo sensible
,
o
sea
,
la intervención de los límites de lo visible y
lo decible –ya sea mediante nuevas articulacio-
nes o interconexiones diferentes entre estos–
,
es
decir
,
“lo que “hacen” con respecto a lo común”
(p.
9
) lo que constituiría la dimensión política
del arte. Por ello también
,
este autor propone
una crítica a la tesis benjaminiana relaciona-
da con el potencial político de las tecnologías
de reproducción
,
y observa que
,
no ha sido la
fotografía o el cine como tecnologías las que
han producido una ruptura en relación con
la representación
,
sus temas y sus géneros
,
ni
tampoco en relación con la visibilidad de los
seres anónimos y las masas
,
de lo corriente y lo
cotidiano
,
sino que esta intervención se había
producido antes en la tradición novelesca en la
literatura. Asimismo
,
este autor resalta el lugar
de la ficción
,
como elemento central para pen-
sar y hacer inteligible lo real y resalta que: “La
política y el arte
,
como los saberes
,
construyen
“ficciones”
,
es decir
,
reagenciamientos materia-
les de signos e imágenes
,
de las relaciones entre
lo que vemos y lo que decimos
,
entre lo que ha-
cemos y podemos hacer” (p.
49
)
,
dando cuerpo
también a lo común
,
y por lo tanto
,
delineando
un nosotros históricamente situado.
En consecuencia con lo anterior
,
considero
que las autorrepresentaciones y las imágenes
de la intimidad que mujeres con sexualidades
no-normativas ponen a circular mediante sus
perfiles en Facebook
,
además de ser parte de
las tecnologías de producción de subjetividad
,
“actos de ver” que tienen efectos instituyentes y
constituyentes del sujeto y condicionan los po-
sibles
con-tactos
que en la red se pueden estable-
cer
,
efectúan una intervención en el reparto de
lo sensible
,
ya que ellas proponen una desestabi-
lización de los límites de la visibilidad del suje-
to femenino y de su sexualidad. Estas imágenes
re-presentan
un descentramiento de la mirada y
una desconstrucción de los códigos establecidos
de carácter hetero y androcentrado
,
al poner de
manifiesto las tensiones y contradicciones que
conlleva no reconocerse en la mirada hegemó-
nica
,
como sucede en el caso de las mujeres les-
bianas. Igualmente estas imágenes gracias a su
condición de latencia posibilitan otros escena-
rios para reconstruir y reorganizar unas formas
del deseo de maneras diferentes
,
ofreciendo
unas formas de visibilidad que constituye a la
vez
,
condición de posibilidad de las subjetivida-
des de género como la lésbica.
Las imágenes en red de las mujeres que se
reconocen y presentan como lesbianas en este
espacio fronterizo que es Facebook
,
operan ade-
más una desestabilización entre lo público y lo
privado mediante la exposición de la intimi-
dad
,
y por lo tanto
,
intervienen las relaciones
establecidas entre lo visible y lo decible
,
ya que




