Javier Mauricio Vanegas
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Portarretrato neobarroco
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Introducción
Una tarde paseando por los pasillos de una em-
presa
,
me vi tentado a echar una ojeada por cada
uno de los módulos que conforman las oficinas;
para mi sorpresa
,
me encontré con un gran nú-
meros de imágenes que se hallaban instaladas
como fondo de pantalla; fotografías de personas
a las cuales evidentemente no conocía
,
pero que
,
de seguro
,
tenían una estrecha relación con cada
uno de los individuos que habían decidido po-
nerlas bajo este soporte. Este encuentro me hizo
reflexionar acerca de las diferentes transforma-
ciones que ha sufrido la imagen fotográfica y las
diferentes aplicaciones queha tenido en términos
socioculturales a lo largo de su historia. De algu-
na manera
,
las imágenes digitales no solo se nos
presentan filtradas
,
sino también denuncian un
síntoma
,
una nueva ubicación
,
y una nueva for-
ma de relacionarse con el observador. Este con-
tenedor (pantalla de computador) adquiriría un
nuevo valor agregado: la noción de portarretrato.
La matriz de reproducción que tanto le inte-
resaba a Rosalind Krauss (
1996
) para sustentar
su punto frente a la noción de original y autoría
durante el período moderno y por el paso de las
vanguardias había sufrido una mutación. Esta
no solo se había instaurado en un nuevo conte-
nedor de presentación
,
sino que también tendría
la necesidad de ser traducida bajo otro lenguaje;
por así decirlo
,
se hallaría condicionalmente su-
jeta a funcionar bajo una interfaz que le permi-
tiese ser comprendida por el observador. La ma-
triz de la fotografía análoga pierde su carácter
matérico con el advenimiento de la imagen digi-
tal; esta transformación señala la ausencia de su
característica primordial que la constituía como
huella directa
,
dando por sentado la ausencia del
negativo fotográfico y la inteligibilidad de su va-
lor objetual. La nueva conformación de la ima-
gen fotográfica devela síntomas y características
de nuestra propia contemporaneidad; álbumes
familiares transformados en archivos llenos de
imágenes que rara vez observamos
,
disímiles al
objeto familiar de culto que narraba nuestras ex-
periencias de vida. Desde la transformación de
la matriz fotográfica y su nuevo vínculo con los
medios digitales deseo consolidar lo que he de-
nominado en este proyecto como “Portarretrato
neobarroco”.
La imagen digital trae consigo dos tendencias
principales: la primera es una potencialización
de la producción de las imágenes fotográficas
,
síntoma que es generado gracias a los bajos cos-
tos
,
la facilidad y la instantaneidad que brinda
el dispositivo digital. La segunda
,
es la tendencia
cada vez más recurrente de archivar y almace-
nar imágenes en discos duros
,
memorias
usb
o
cd-rom
; estableciendo una relación con la foto-
grafía basada en lamera visualizaciónmediante
una pantalla
,
sin necesidad de impresión
,
de ob-
jetualización. Desde esta perspectiva
,
deseo ha-
cer un señalamiento en torno a la transición es-
pacial que sufre la imagen fotográfica en su nue-
va presentación y lo hago a manera de
bricoleur
;
retomando la interpretación del término plan-
teada por Lévi-Strauss (
1964
) “(…) es el que obra
sin plan previo y con medios y procedimientos
apartados de los usos tecnológicos normales. No
opera con materias primas sino ya elaboradas
,
con fragmentos de obras
,
con sobras y trozos”
(p.
35
)
,
así la pantalla del computador adquiere




