Traducción y desplazamiento del medio
el valor de portarretrato contemporáneo. Este
comportamiento vislumbra la desaparición
paulatina del elemento compuesto por páginas
plastificadas autoadhesivas y forros de cuero
,
que contenía y narraba nuestras experiencias
de vida y por ende
,
hace eco a la posible pérdida
del álbum familiar como objeto palpable.
Omar Calabrese (
1986
) aborda el problema de
la posmodernidad realizando una analogía en-
tre el período clásico en contraposición al barro-
co y a su vez del período moderno en contrapo-
sición al posmoderno. Este referenteme serviría
para comprender la disolución de la matriz fo-
tográfica como una clara característica posmo-
derna
,
teniendo en cuenta que este aspecto
,
y el
nuevo lugar de la imagen fotográfica
,
se confi-
guran como objetos de estudio en el proceso de
indagación teórica
,
parte del presente texto y del
proceso de producción de la pieza plástica que
de este se deriva.
La noción neobarroca
En aras de definir el estilo y el gusto predominan-
te de la era posmoderna
,
Calabrese se sitúa enuna
comprensión de la historia cíclica
,
identificando
dos posturas según las cuales se define lahumani-
dad a sí misma: una de contracción
,
determinada
como período clásico por antagonismo a la postu-
ra opuesta
,
de dilatación
,
la cual podemos asociar
a un período barroco. La forma en la que avanza
temporalmente la humanidad corresponde a
un constante ir y venir entre estas dos posturas
,
permitiendo concluir que existen dos maneras
posibles en las que la humanidad se autorrede-
fine y se conforma a sí misma históricamente.
No obstante
,
es importante hacer hincapié en
que es absolutamente imposible determinar un
período que no cargue vestigios o características
del período antecesor y de oposición
,
ya sea ba-
rroco o clásico
,
dando siempre como resultado
flujos de pensamiento opuestos que coexisten en
unmismo período. Así
,
el autor propone una vi-
sión de la historia y los acontecimientos basada
en la contraposición de ponencias dispares; de
esta manera se generan hilos conectores entre
distintos sistemas de valor que predominan en
una sociedad y época específicas
,
que prevalecen
en una comprensión subyacente;
(…) hay algo por debajo
,
que
,
más allá de
una superficie
,
existe como forma sub-
yacente que permite las comparaciones
y las afinidades. Una
forma
. Es decir
,
un
principio de organización abstraído de los
fenómenos que preside su sistema interno
de relaciones” (p.
13
).
Así
,
se visualiza una mentalidad unificadora
,
que concluye con la posible existencia de un
común denominador entre todas las ponencias
dispares que afectan un período; estos sistemas
de valores
,
aunque en apariencia parezcan indi-
viduales e indiferentes entre ellos
,
son interco-
nectados por formas subyacentes congregado-
ras
,
denotando marcas innegables de nuestro
propio período.
Teniendo en cuenta que sí es posible identi-
ficar formas profundas que subyacen en dife-
rentes sistemas de valores y en ámbitos del sa-
ber de un período específico
,
como puede ser en
nuestro período neobarroco
,
la contraposición
de sistemas y teorías como la de los
mass-media
,




