Traducción y desplazamiento del medio
dad de observar el álbumque había hechomi tía
para su único hijo; como ella sabía de antemano
,
él constituiría la única descendencia dentro de
su núcleo familiar. Esta pieza
,
tan afín y común
para la mayoría de nosotros se erigió como un
contenedor
,
casi mortuorio
,
que narraba explí-
citamente las diferentes trasformaciones que
tuvo su hijo en el transcurso de su infancia; el
álbum de mi primo estaba constituido no solo
por huellas lumínicas e instantes fragmentarios
de vida que logró capturar la cámara fotográfi-
ca
,
sino por un conjunto de objetos físicos de
diversa procedencia: uñas
,
un mechón de pelo
,
huellas dactilares
,
su primer diente de leche
,
una
pequeña cadena de oro
,
un saco de lana tejido
a mano
,
entre otros. Lo que en esa época me
impactó
,
e incluso aterrorizó
,
fue contemplar
en toda su dimensión ese archivo que contenía
partes
,
vestigios del cuerpo mismo agrupados
desde un gesto de afecto por parte de la madre
hacia su propio hijo.
Repensar la objetualidad del álbum a partir
su condición y la de los elementos que lo confor-
man
,
implica reflexionar sobre el acto fotográfi-
co y su relación con los acontecimientos que la
convocan: Sontag afirma que “Coleccionar foto-
grafías es coleccionar el mundo” (p.
15
); precisa-
mente porque fotografiar implica un sentimien-
to de pertenencia
,
es en sí atrapar y trasportar
las cosas a nuestra accesibilidad
,
a la sensibili-
dad de nuestra mano. Por lo tanto
,
comprenda-
mos que constituir nuestros álbumes familiares
es en definitiva coleccionar y contener en el pre-
sente y futuro
,
el pasado de nuestras experien-
cias de vida. Cuando nos referimos al hecho de
fotografiar
,
debe quedar por sentado que es un
acto de conferir importancia; nosotros como in-
dividuos sensibles
,
dotamos de valor a las imá-
genes que nos afectan. De cierta forma
,
y con
contadas excepciones espacio-temporales
,
no
nos vemos tentados a registrar y hacer parte de
nuestro álbum familiar las tragedias o temores;
en realidad nos interesamantener la panacea de
una vida llena de alegrías y metas cumplidas
,
es
decir
,
una vida que valga la pena ser vivida. No
es por casualidad que la cámara fotográfica se
halla presente en distintos ritos sociales con el
fin de dar fe de su realización. O acaso
,
¿no todos
portamos una crónica familiar llena de bodas
,
bautizos
,
cumpleaños
,
grados
,
viajes y personas
amadas? Es necesario para el hombre reconocer-
se a sí mismo; el álbum familiar brinda a su due-
ño la posibilidad de contemplar el recorrido por
su paso terrenal
,
funciona como prueba inmuta-
ble de su existencia. El valor de las fotografías se
encuentra implícito en la naturaleza misma del
medio
,
estas son ante todo actos anacrónicos
,
de
allí por qué se nos presentan con un aire de au-
sencia
,
de destiempo.
Consideraciones sobre
el proceso de creación de la obra
“Portarretrato neobarroco”
Me gustaría presentar en esta última parte del
texto
,
la manera en la que se aborda plástica-
mente la obra y las implicaciones en el proce-
so de producción
,
precisamente porque es en
el procedimiento mismo en donde radica su
importancia. Partiendo del punto en que la fo-
tografía digital denota la ausencia objetual del
negativo
,
la pieza propone de cierta manera la




