Bernardo Villar
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Flujos comunicativos cotidianos como experiencia artística.
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De todos los cuartos propios de mi vida, es en
los cuartos conectados donde lo privado se
funde literalmente con lo público, y entonces lo
político se incrementa.
Mantengo aún la esperanza de que el cuarto
conectado amplificará la potencia de un cuarto
propio y de una existencia emancipada.
Pero no guardo la esperanza de que esto pasará
por defecto.
(Zafra, 2010)
Lo que puedan ser hoy los procesos de identi-
dad-subjetividad y su relación con la fotografía
digital y el fenómeno técnico
2
.
0,
se plantea
,
tal
vez
,
como uno de los temas más interesantes a
estudio del momento. Tomar esta realidad como
objeto de análisis y a su vez relacionarla con lo
que el arte pudiera ser hoy
,
será nuestro objetivo
en el desarrollo de estas líneas. En su tratamien-
to no dejaremos de atender también los proce-
sos de significación ideológica
,
que arrastra la
tecnofilia en relación al
2
.
0,
para no caer en un
positivismo del que debamos lamentarnos en
un futuro.
Cuando abordamos el problema de la identi-
dad y los procesos de subjetividad
,
nos estamos
enfrentando a la dialéctica dada entre las subje-
tividades y las estructuras sociales en las cuales
se forma el
yo
de los sujetos. Pero entonces
,
una
de las primeras preguntas que se nos pudiera an-
tojar como necesaria sería la siguiente: ¿De dón-
de nace este efervescente éxito de público ante
el fenómeno tecnológico digital de la comunica-
ción y de la representación?
La pregunta nos hace buscar de manera pro-
funda en cuestiones relativas a la formación
de la identidad en el ser humano y en sus ca-
racterísticas psicosociales
,
siempre interpre-
tando estas como los procesos que son. Para
ello recalaremos en las ideas destacadas por
Habermas (
1997
) refiriéndose a las
Lecciones de
Jena
en
Ciencia y técnica como ideología
. En este
texto
,
el autor hace referencia a las dialécticas
de la representación
,
del trabajo y de la lucha
por el reconocimiento para la formación de las
conciencias. Tal vez un análisis exhaustivo de
la realidad actual en relación a estas cuestio-
nes
,
pudiera darnos la respuesta del porqué del
(ab)uso tanto de la fotografía digital como de
la comunicación en las redes informáticas
2
.
0
.
Tras ello sería conveniente utilizar algunos con-
ceptos de la teoría sociológica contemporánea
para poder valorar los resultados de todos estos
fenómenos digitales y de su influencia en los
procesos de la identidad contemporánea. Pero
vayamos de lleno a la cuestión de la fotografía
dentro de todo este esquema. “No el que ignore
la escritura
,
sino el que ignore la fotografía
,
se
ha dicho
,
será el analfabeto del futuro” (Ben-
jamin
,
2008,
p.
52
). Desde la aparición de los
dispositivos de reproducción de la imagen y su
uso en los medios de comunicación de masas
,
el
análisis de esta ha sobrepasado las barreras del
análisis de lo exclusivamente estético
,
para casi
focalizarse en el análisis de sus consecuencias
psicosociales.
Ninguna obra de arte se contempla en
nuestro tiempo con tanta atención como
los retratos de uno mismo
,
de los parientes
próximos
,
de amigos
,
y de la amada
,
escribió




