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Elkin Rubiano

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La experiencia sustituida

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Cuando sentimos miedo, disparamos un arma. Pero

cuando sentimos nostalgia, sacamos fotografías.

Sontag (1996)

La vida es tan fea que se ve mejor por Instagram.

Anónimo, “tuit” sin huella

El problema de la experiencia es central en el tra-

bajo deWalter Benjamin. Sin embargo

,

no resulta

clara la valoración que él realiza sobre la expe-

riencia en la modernidad. Pero es precisamente

esta ambigüedad la que hace que los problemas

planteados por Benjamin sigan interpelándonos

,

pues a diferencia de los diagnósticos catastrofis-

tas con respecto a la pérdida de la experiencia

,

en

las reflexiones de este nos encontramos con un

diagnóstico en el que la relación arte-técnica su-

pone pérdidas y ganancias simultáneas

,

es decir

,

no hay un balance final

,

ni festivo ni catastrofis-

ta. En este sentido

,

la perspectiva benjaminiana

está escrita en clave ambivalente.

No hay

,

por ejemplo

,

ningún tipo de lamento

en la siguiente afirmación: “(…) por primera vez

en la historia universal

,

la reproductibilidad téc-

nica emancipa a la obra artística de su existen-

cia parasitaria en un ritual” (Benjamin

,

1989

a

,

p.

26

). Sin embargo

,

no debe pasarse por alto la

evidente melancolía de Benjamin hacia los pri-

meros registros fotográficos: “En las primeras

fotografías vibra por vez postrera el aura en la

expresión de una cara humana. Y esto es lo que

constituye su belleza melancólica e incompara-

ble” (Benjamin

, 1989

a

,

p.

31

). Para este autor hay

allí una potencia aurática que se resiste aun al

valor exhibitivo de la imagen producida y repro-

ducida mecánicamente. Y junto a esa melanco-

lía se deja ver

,

al mismo tiempo

,

una relación

causal pesimista entre el desarrollo técnico y el

empobrecimiento de la experiencia:

Una pobreza del todo nueva ha caído sobre

el hombre al tiempo que ese enorme desa-

rrollo de la técnica. Y el reverso de esa po-

breza es la sofocante riqueza de ideas que

se dio entre la gente

,

¿o más bien que se les

vino encima? (Benjamin

,

1989

b

,

p.

168

).

Es decir

,

Benjamin señala que la reproductibi-

lidad técnica libera a la obra de arte de su exis-

tencia parasitaria y

,

al mismo tiempo

,

que el

desarrollo de la técnica moderna imposibilita la

irrupción de experiencias. A partir de esta am-

bivalencia

,

¿cómo es posible hacer un balance

sobre la relación técnica y experiencia?

Algo clave en Benjamin es que la presencia

aurática en la obra de arte no se desliga de la

construcción de un tipo de valor; al aura

,

desde

el punto de vista de la recepción de la obra de

arte

,

le corresponde un

valor cultual

. Aquí resulta

difícil no encontrar equivalencias entre esta no-

ción de valor con el análisis que haceMarx sobre

el

valor de uso

: si al valor cultual le corresponde

el rito

,

la unicidad

,

la autenticidad y lo irrepe-

tible; al valor de uso le corresponde

,

el trabajo

concreto

,

la cualidad y la significación. No es un

azar que el análisis marxista de corte ortodoxo

recurra a este tipo de relaciones

,

es decir

,

la co-

rrespondencia entre el trabajo artístico y la pro-

ducción de valor de uso:

El trabajo artístico que se encarna en la obra

de arte

,

como

objeto útil

que satisface una

necesidad específicamente humana de ex-