Historia[s] y mediaciones estéticas
presión
,
objetivación y comunicación
,
es un
trabajo concreto y
,
por lo tanto
,
no puede ser
indiferente a los
aspectos individuales
,
cua-
litativamente distintos de esa actividad. No
podemos por ello
,
comparar dos trabajos ar-
tísticos entre sí estableciendo entre ellos una
relación cuantitativa (…) no podemos valorar
las obras de arte haciendo abstracción de lo
que hay de
peculiar
,
de
cualitativo
e
irrepetible
en cada una de ellas (Sánchez Vásquez
, 2005,
p.
191
). (Las cursivas son mías).
Demodo que la noción de aura (que el marxismo
ortodoxo criticó por considerarla ajena al mate-
rialismo) en verdad no se aleja de las reflexiones
del propioMarx. Hay en el valor de uso una ver-
dad sobre las
cosas
que el capitalismo ha destrui-
domediante la construcción de los equivalentes
abstractos del
valor de cambio
. De hecho podría
afirmarse que hay en Marx una verdadera nos-
talgia por el valor de uso que no está presente
en Benjamin con respecto al valor cultual. En
efecto
,
el valor exhibitivo no es la pérdida del
valor cultual sino su transformación. Sobre la
nostalgia de Marx
,
a propósito de la pérdida del
valor de uso
,
vale la pena recoger esta observa-
ción de Giorgio Agamben (
1995
):
El límite de la crítica de Marx es que no
sabe apartarse de la ideología utilitaria
,
según la cual el goce del valor de uso es la
relación originaria y natural del hombre
con los objetos
,
y se le escapa por consi-
guiente la posibilidad de una relación con
las cosas que vaya más allá tanto del goce
del valor de uso como de la acumulación
del valor de cambio (p.
95
).
Esa ideología utilitaria que señala Agamben se
encuentra
,
igualmente
,
enHeidegger. Y así como
hay equivalencia entre el valor de uso y el valor
cultural
,
también hay equivalencias entre el va-
lor cultural y la
cosa
heideggeriana. Esta relación
la podemos comprender a partir de una suerte
de lamento heideggeriano:
Todas las distancias
,
en el tiempo y en el
espacio
,
se encogen (…). El germinar y el
crecimiento de las plantas
,
algo que perma-
necía oculto a lo largo de las estaciones
,
lo
muestra ahora el cine a todo el mundo en
un minuto (…). La cima de esta supresión
de toda posibilidad de lejanía la alcanza la
televisión
,
que pronto recorrerá y domina-
rá el ensamblaje entero y el trasiego de las
comunicaciones (…). Ahora bien
,
esta apre-
surada supresión de las distancias no trae
ninguna cercanía; porque la cercanía no
consiste en la pequeñez de la distancia (…).
Una distancia pequeña no es ya cercanía
(Heidegger
, 2001,
p.
158
).
Si el antagonismo del valor de uso es el valor de
cambio
,
el antagonismo de la cosa es el objeto.
1
No podemos señalar lomismo enBenjamin
,
pues
el valor exhibitivo no es el antagonismo del va-
lor cultual. Si bien es cierto que el aura (valor
cultual) es “la manifestación irrepetible de una
lejanía (por cercana que pueda estar)”
,
también
lo es que la reproductibilidad (valor exhibitivo)
“emancipa a la obra artística de su existencia
parasitaria en un ritual” (Benjamin
1989,
p.
26
).
La ambivalencia benjaminiana permite no atas-
carse en las idealizaciones sobre una
cosa
per-
dida portadora de verdad.
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La crítica marxista




