Elkin Rubiano
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La experiencia sustituida
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Es probable que un peligro aceche en el regis-
tro. Aunque habría que matizar: más que en el
registro
,
en el afán de registrar; más que en el
dispositivo (la cámara)
,
en el deseo de convertirse
,
uno mismo
,
en el dispositivo: no que la cámara
sea una extensión del cuerpo sino que el cuer-
po se convierta en una extensión de la cámara.
El peligro no se hace presente en la posibilidad
de archivar un dato en un dispositivo sino en la
disposición a creer que el archivo mismo es la
memoria
,
una memoria tecnológica
,
una próte-
sis que archiva datos que
,
aunque íntimamente
arraigados en nosotros
,
sustituye la posibilidad
de hacer experiencia. Sin embargo
,
giremos hacia
el otro polo de la ambivalencia completando la
reflexión de Agamben citada líneas arriba:
Frente a las mayores maravillas de la tierra
(…) la aplastante mayoría de la humanidad
se niega a adquirir una experiencia: prefie-
re que la experiencia sea capturada por la
máquina de fotos. Naturalmente
,
no se tra-
ta de deplorar esta realidad
,
sino de tenerla
en cuenta. Ya que tal vez en el fondo de este
rechazo en apariencia demente se esconda
el germen de sabiduría donde podamos
adivinar la semilla en hibernación de una
experiencia futura (
2007,
p.
10
).
La captura fotográfica presente (y su archivo)
puede ser la fuente para la construcción de la
experiencia futura. Sociológicamente
,
por ejem-
plo
,
se constata la prolongación de la fiesta vivida
en el registro de la fiesta archivada:
Es vivida por todos como después será vis-
ta
,
y el buen momento lo parece aún más
porque ella se encarga de revelarlo como
un buen recuerdo. Será vista como fue
vivida
,
con todo el coro de risas y bromas
que prolongan y despiertan las risas y las
bromas de la fiesta (Bourdieu
, 2004,
p.
65
).
El registro de la fiesta en el álbum familiar tes-
tifica los momentos culminantes de la vida en
familia y permite su visita continua. En ese sen-
tido
,
el fragmento fotográfico posibilita la cons-
trucción de sentido colectivo. Podría pensarse
,
igualmente
,
en la construcción de sentido indi-
vidual
,
es decir
,
en la posibilidad de construir un
“yo”mediante el relato autobiográfico. El registro
obsesivo de sí mismo realizado por el fotógrafo
NoahKalina en
Everyday
,
11
un video quemuestra
la sucesión cronológica de
4
.
514
autorretratos
tomados durante
4
.
514
días (en su última actua-
lización)
,
no puede interpretarse simplemente
como un gesto narcisista de Kalina. El registro
constata un trayecto y un tiempo capturado tec-
nológicamente. Encapsulada en siete minutos
,
parece que una vida se relatara; algo parece re-
latarse en la sucesión del rostro “inexpresivo” de
Kalina. Millones de usuarios han visto
Everyday
porque algo cautiva
,
y cautiva porque interpela
,
porque esa vida que allá se sucede es cualquier
otra vida que ya ha sido relatada y que también
está encapsulada en algún álbum familiar
,
en
un archivo electrónico
,
en alguna comunidad
virtual. La imagen del pasado parece interpelar
el tiempo presente. Esa es la fascinación por los
retratos
,
y desde luego
,
por los autorretratos: la
imagen del pasado me devuelve algo que ahora
es
re
-conocido y actualizado. “El
re
-conocer capta
la permanencia de lo fugitivo”
,
dice Hans Geor-
ge Gadamer (
1991,
p.
113
). La mirada de Kalina




