José Ramón Alcalá Mellado
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Del arte digital al arte de lo digital.
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imagen que se construyemediantemapa de bits.
La imagen vectorial –pionera de la representa-
ción computarizada– permite y posibilita otras
representaciones que pueden adaptarse a los
nuevos dispositivos (
outputs
) de visualización de
lo digital y que no funcionan ya necesariamen-
te mediante la tríada de celdillas de colores luz
primarios típica de los monitores. Así mismo
,
la
calidad de la imagen digital no necesariamente
es de baja resolución. Sin embargo
,
esta baja ca-
lidad de representación/visualización no solo ha
sido asumida por el productor/usuario
,
sino que
se ha convertido en santo y seña de la identidad
de lo digital
,
pero no porque quede sacrificada
en aras de una velocidad de transmisión o a la
consecuente condición ubicua de la información
cibernética
,
sino porque su estética es específi-
ca de la condición del “ser digital” que la soporta
conceptualmente
,
al igual que la pincelada cor-
ta y nerviosa de la pintura cubista era asumida
en armonía con el ritmo de la vida cotidiana del
ciudadano de la sociedad industrial de finales
del siglo
xix
. También sabemos hoy que lo digital
no es una condición de todo acto operativo
,
sino
que más bien representa un auténtico estigma
para el nativo digital
,
el cual no tiene conciencia
de ser digital
,
por lo que asume con naturalidad
y espontaneidad la vida en permanente parado-
ja
,
que se asienta actualmente sobre pares anti-
téticos
,
como virtual/real
,
cerca/lejos
,
global/lo-
cal
,
electrónico-mecánico-automático/manual
,
ficción/verdad
,
construcción/representación
,
dentro/fuera. La gestión cotidiana de todas estas
contradicciones duales es parte del reto filosófico
al que se enfrenta el nativo digital. Su resolución
debe esperar sin embargo a la eliminación de la
escena del pensamiento del ser analógico
,
quien
,
no sufriendo el estigma del primero
,
afronta es-
tas contradicciones de una manera desfasada
,
lo
que le impide vivir en armonía por la imposibili-
dad de su gestión conceptual.
Sin embargo
,
y antes de abordar el posible
avance que presentamos en este texto sobre el
conocimiento actual gracias a las posibilidades
de pensar en “dualidades”
,
debemos reflexionar
acerca del porqué las hemos aceptado hasta este
momento: puede que sea para ordenar ideas
,
puede que para establecer una visión más es-
quemática
,
más cercana a la mente gráfica del
artista
,
puede que para taxonomizar –acercar-
nos al pensamiento científico– y
,
por tanto
,
para
poder tratar como un objeto real o una verdad el
existir –ser digital– en esta nueva era. Lo que nos
acercaría a los procesos de conocimiento vin-
culados a otros campos del conocimiento que
ya han sido aceptados como etapas de la histo-
ria del arte
,
con las posibilidades y limitaciones
que esta linealidad histórica puede sugerirnos.
En este momento se empieza a hablar de la in-
fluencia de
,
por ejemplo
,
la presencia de la lógi-
ca aristotélica
,
la influencia del platonismo en la
dicotomía en lo real/virtual
,
la Ilustración como
precedente de la conexión arte/ciencia actual
,
el retrato quebrado del
xviii
como la intuición
primera del sujeto quebrado del arte moderno y
contemporáneo
,
y la del Romanticismo del siglo
xix
como antecedente del yo presente en inter-
net
,
y así podríamos continuar localizando las
múltiples pruebas de que el artista nativo digital
no ha surgido de la nada
,
y por tanto
,
que el arte
digital
,
se verá afectado por las circunstancias
de su creador.




