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Paula Andrea Acosta

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Lo irrepetible y lo reiterado

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móvil

,

acotando a Gómez (

2012

)

,

dos elementos

claves en su configuración: las estéticas precons-

truidas y la posibilidad de compartir y exhibir

en la instantaneidad.

Tanto el narciso digital como el cuerpo frac-

cionado

,

son resultado de una presunción en tor-

no al cuerpo social

,

histórico y estético como de

un sistema de posibilidades de interacción con

dispositivosmóviles

,

cámaras compactas

,

mirror-

less

y

webcam

. Así

,

la relación entre hombre (fo-

tógrafo) y máquina (dispositivos de captura) no

debe estar subsumida exclusivamente a la esfe-

ra tecnológica

,

sino entendida desde un modelo

ontológico como el propuesto por Félix Guatta-

ri (

1996

) donde la reconstrucción del concepto de

máquina sea entendido más allá de sus caracte-

rísticas técnicas

,

estableciendo así “(…) su poder

singular de enunciación: lo que denomino su

consistencia enunciativa específica” (p.

48

). De tal

forma

,

la máquina (dispositivo de captura) ejem-

plificaría un conjunto funcional

,

parte de un te-

rritorio de lo real

,

donde se ponen en evidencia

posibles analogías con los componentes propios

del campo de la subjetivación. Se podría afirmar

que dentro de los niveles de conformación que

Guattari propone para dispositivos materiales o

máquinas técnicas

,

sería la descripciónde

máqui-

nas abstractas

las que definirían el momento par-

ticular de la fotografía actual en funciónde dispo-

sitivos móviles con cámaras integradas: máqui-

nas que atraviesan transversalmente niveles de

orden material

,

afectivo

,

cognitivo y social

,

otor-

gando o no posibilidades de sentido. Aunado a lo

anterior

,

lamáquina o artefacto reclama su posi-

ción como objeto: desprotegido de un paradigma

exclusivamente funcional se posiciona comomo-

delo

,

se autorreferencia y registra manifestando

su poder y coexistencia con los cuerpos.

Ya sea como modelo de representación here-

dado de otrosmedios (lo que fue para el descubri-

miento de la fotografía química los arquetipos de

la tradición pictórica en el género de retrato

,

lo es

para la fotografía actual los cuerpos reproduci-

dos en la sociedad del espectáculo

,

en el cine y la

videosfera) la pose por ejemplo

,

demuestra la efi-

cacia de un sistema de representación en relación

a lo instituido como femenino-masculino acorde

a las representaciones binarias de género

,

a cáno-

nes que más que referirse a un concepto de lo be-

llo corresponden a estándares de normalización

,

a un poder adquisitivo o cultural

,

a una revisión

constante de

en relación al apego de la imagen

que nos convierte en efigies contemporáneas.

Es precisamente la representación del cuerpo

uno de los factores que puede ser analizado des-

de la condición de recepción estética descrita por

Soulages (

2005

)

,

tomando como punto de referen-

cia factores formales propios de la fotografía que

permiten (re)configurar sentidos y nociones de

lo común

,

a la vez que promueven interrogantes

sobre la esencia de los fenómenos denotando la

fotograficidad que las habita. Dentro de la reite-

ración histórica

,

el cuerpo se ha (re)construido

en una dimensión de lo social mediante el uso

de la fotografía y en particular desde el lengua-

je del retrato

,

visible tanto en la práctica de es-

tudio nacida en los albores de las posibilidades

técnicas del medio como en el espacio privado y

doméstico

,

reino de cámaras compactas simpli-

ficadas en su accionar. En dichos espacios

,

junto

a formas específicas de entender lo fotográfico

,

la pose prevalece como un estatuto inherente al