Table of Contents Table of Contents
Previous Page  100 / 278 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 100 / 278 Next Page
Page Background

María José Casasbuenas Ortiz

|

Maldito “feisbú”.

100

101

Es justamente por las tensiones que emergen

cuando pienso en Facebook

,

que lo concibo como

un espacio de frontera y recuerdo las reflexiones

de Gloría Anzaldúa

,

para quien

The borderlands

es un lugar indeterminado y en constante tran-

sición

,

donde emerge una cultura de frontera/

fronteriza

,

habitada por seres que no se inscri-

ben en la categoría de “normal”

,

seres mestizos

,

mitad y mitad

,

desplazados

,

marginales

,

conflic-

tivos

,

molestos

,

raros

,

indocumentados

,

seres que

son considerados como transgresores

,

indepen-

dientemente de suorigen racial

,

de suorientación

sexual y de su subjetividad de género. Es en este

escenario que puede emerger para esta autora un

nuevo sujeto social

,

marcado por una conciencia

mestiza que es hermana (seguramente ilegítima)

de una

cyborg.

24

Y aunque las reflexiones de Anzaldúa no es-

tán directamente relacionadas con las nuevas

tecnologías de la comunicación y la información

,

la recuerdo y la retomo

,

pues considero que su

propuesta sobre la frontera es útil para reflexio-

nar sobre Facebook como sobre el ciberespacio.

Este

,

más que una frontera que divide

,

se erige

como un espacio de posibilidad para ser

,

para

existir

,

un espacio para la resistencia y la eman-

cipación de esos seres que no encajan en la nor-

ma o que no responden satisfactoriamente a

aquellos límites y categorías impuestos por los

sistemas de género

,

de raza

,

de identidad y de

clase

,

estructuras que conforman los marcos de

pensamiento androcéntrico

,

blanco

,

sexista y

heterosexual y que operan dentro de un esque-

ma binario y excluyente a partir del cual se defi-

nen lo normal y lo anormal

,

lo legítimo y lo ile-

gítimo

,

lo peligroso y lo seguro

,

dicotomías que

se establecen permanentemente a partir de la

diferencia. Más allá de eso

,

lo que observamos

con las redes sociales virtuales y el ciberespacio

es que continuamente se están redefiniendo y

renegociando esos límites y esas fronteras

,

no

sin desconocer que en él

,

como lo recuerda Judy

Wajcman (

2006

)

,

también se reproducen las for-

mas de poder excluyentes que operan en otros

escenarios de la vida contemporánea.

La experiencia investigativa,

una deriva metodológica

Cuando comencé la investigación

,

uno de los

grandes retos fue escoger un encuadre

,

ya que

,

por más esfuerzo y energía que se invirtiera

para recorrer una ruta específica

,

fue inevitable

que

,

al igual que cuando se navega en la red

,

se

abrieran continuamente ventanas

,

aparecieran

nuevos vínculos

,

irrumpieran

pop-ups

que dis-

persaban la atención. Es importante decir que

aunque ya tenía un perfil creado en la red social

Facebook

,

no era una usuaria frecuente. Durante

el primer año de mi vinculación a esta red

,

no

publiqué fotografías enmi perfil ya que

,

al igual

que muchas personas de mi generación

,

una

cierta desconfianza me invadía respecto a los

limites de mi intimidad

,

¿quién podría ver mis

imágenes? ¿qué podría pasar con la información

allí publicada? me preguntaba. Esto generaba a

su vez

,

un cierto malestar

,

pues por momentos

me sentía como una

voyeur

cuando observaba

los perfiles de mis amigos

,

las fotografías de los

amigos de mis amigos y las de más de un desco-

nocido. Otra pregunta que me rondaba cuando

me sentaba frente al computador

,

era el hecho