María José Casasbuenas Ortiz
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Maldito “feisbú”.
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Es justamente por las tensiones que emergen
cuando pienso en Facebook
,
que lo concibo como
un espacio de frontera y recuerdo las reflexiones
de Gloría Anzaldúa
,
para quien
The borderlands
es un lugar indeterminado y en constante tran-
sición
,
donde emerge una cultura de frontera/
fronteriza
,
habitada por seres que no se inscri-
ben en la categoría de “normal”
,
seres mestizos
,
mitad y mitad
,
desplazados
,
marginales
,
conflic-
tivos
,
molestos
,
raros
,
indocumentados
,
seres que
son considerados como transgresores
,
indepen-
dientemente de suorigen racial
,
de suorientación
sexual y de su subjetividad de género. Es en este
escenario que puede emerger para esta autora un
nuevo sujeto social
,
marcado por una conciencia
mestiza que es hermana (seguramente ilegítima)
de una
cyborg.
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Y aunque las reflexiones de Anzaldúa no es-
tán directamente relacionadas con las nuevas
tecnologías de la comunicación y la información
,
la recuerdo y la retomo
,
pues considero que su
propuesta sobre la frontera es útil para reflexio-
nar sobre Facebook como sobre el ciberespacio.
Este
,
más que una frontera que divide
,
se erige
como un espacio de posibilidad para ser
,
para
existir
,
un espacio para la resistencia y la eman-
cipación de esos seres que no encajan en la nor-
ma o que no responden satisfactoriamente a
aquellos límites y categorías impuestos por los
sistemas de género
,
de raza
,
de identidad y de
clase
,
estructuras que conforman los marcos de
pensamiento androcéntrico
,
blanco
,
sexista y
heterosexual y que operan dentro de un esque-
ma binario y excluyente a partir del cual se defi-
nen lo normal y lo anormal
,
lo legítimo y lo ile-
gítimo
,
lo peligroso y lo seguro
,
dicotomías que
se establecen permanentemente a partir de la
diferencia. Más allá de eso
,
lo que observamos
con las redes sociales virtuales y el ciberespacio
es que continuamente se están redefiniendo y
renegociando esos límites y esas fronteras
,
no
sin desconocer que en él
,
como lo recuerda Judy
Wajcman (
2006
)
,
también se reproducen las for-
mas de poder excluyentes que operan en otros
escenarios de la vida contemporánea.
La experiencia investigativa,
una deriva metodológica
Cuando comencé la investigación
,
uno de los
grandes retos fue escoger un encuadre
,
ya que
,
por más esfuerzo y energía que se invirtiera
para recorrer una ruta específica
,
fue inevitable
que
,
al igual que cuando se navega en la red
,
se
abrieran continuamente ventanas
,
aparecieran
nuevos vínculos
,
irrumpieran
pop-ups
que dis-
persaban la atención. Es importante decir que
aunque ya tenía un perfil creado en la red social
,
no era una usuaria frecuente. Durante
el primer año de mi vinculación a esta red
,
no
publiqué fotografías enmi perfil ya que
,
al igual
que muchas personas de mi generación
,
una
cierta desconfianza me invadía respecto a los
limites de mi intimidad
,
¿quién podría ver mis
imágenes? ¿qué podría pasar con la información
allí publicada? me preguntaba. Esto generaba a
su vez
,
un cierto malestar
,
pues por momentos
me sentía como una
voyeur
cuando observaba
los perfiles de mis amigos
,
las fotografías de los
amigos de mis amigos y las de más de un desco-
nocido. Otra pregunta que me rondaba cuando
me sentaba frente al computador
,
era el hecho




