Capítulos de investigación
de definir en qué momento me desempeñaba
como investigadora y cuándo era una usuaria
más en Facebook –como si pudiese realmente
hacer tal separación–.
El cambio en los procesos fotográficos que
son mediados por las nuevas tecnologías y sus
efectos en la experiencia social
,
demandan para
su abordaje desplazamientos tanto epistemoló-
gicos como metodológicos que nos invitan a re-
pensar las formas como construimos los objetos
de estudio
,
así como las herramientas pertinen-
tes para la construcción del conocimiento social
en torno a las dinámicas contemporáneas me-
diadas por las nuevas tecnologías. En este senti-
do es importante resaltar que si bien este trabajo
se enmarca en la perspectiva propuesta por los
estudios culturales y visuales
,
los aportes meto-
dológicos realizados en el campo de la etnogra-
fía virtual (Hine
,
2004
) y multisituada (Marcus
,
2001
)
,
las reflexiones que desde la antropología
visual se han desarrollado (Gutiérrez
, 2012
; Arvé-
dol
, 2006
; Pink
, 2006
)
,
así como otras experiencias
investigativas que recurren a metodologías que
involucran el uso de imágenes en la producción
de conocimiento en ciencias sociales (Da Silva
,
Giordano y Jelin
2010
; Atlelstan y Deller
, 2013
)
,
re-
sultaron extremadamente valiosas y aportaron
herramientas enriquecedoras para el desarrollo
de este proyecto.
Cristine Hine (
2004
) observa
,
cómo la emer-
gencia de internet y el ciberespacio invita a re-
pensar algunas cuestiones centrales para la prác-
tica etnográfica relacionadas entre otras cosas
con los sitios de interacción y la construcción del
objeto de estudio
,
y resalta la importancia de la
propia experiencia del investigador como usua-
rio de las tecnologías y su presencia sostenida
en el campo como fundamental para la legitima-
ción de un conocimiento etnográfico.
25
En rela-
ción con lo anterior
,
Anne Beaulieu (
2004
) advier-
te que si bien muchos investigadores han subra-
yado las ventajas de una observación discreta y
sin intervención que posibilitan los estudios en
internet; este enfoque está articulado a nociones
positivistas de la objetividad
,
generando además
ciertos dilemas éticos
,
como por ejemplo el hecho
de que una posición de
mirón
resulta problemá-
tica respecto a los participantes del estudio. En
contraste con lo anterior
,
Aldolfo Estalella y Eli-
senda Ardévol (
2010
) retomando a Velasco y Díaz
de Rada subrayan que el lugar de la experiencia
–mediada– del etnógrafo
,
es fundamental ya que
“la objetividad en etnografía se plantea como in-
tersubjetividad […] es decir
,
como el acceso al flu-
jo de contenidos intersubjetivos a través de la ex-
periencia compartida” (p.
11
).
Resulta importante reconocer además que
la consolidación de la antropología visual en la
segunda mitad del siglo
xx
,
puso en evidencia
el lugar tanto de la experiencia sensorial como
de los afectos y de las emociones en la configu-
ración de la experiencia social
,
cuestionando y
ampliando los límites disciplinares de la antro-
pología
,
así como las posibilidades de construc-
ción del conocimiento social con y por medio
de las imágenes. Esta perspectiva introdujo tem-
pranamente un enfoque interdisciplinar para
abordar y trabajar con y desde las imágenes
,
enfoque que resulta enriquecedor para com-
prender las complejas dinámicas (técnicas
,
po-
líticas
,
estéticas
,
afectivas y simbólicas) que las
atraviesan y que configuran las visualidades en




