María José Casasbuenas Ortiz
|
Maldito “feisbú”.
96
97
presentación de sí resultan pertinentes y enri-
quecedores para esta reflexión
,
pues la fotogra-
fía
,
en este caso
,
agencia formas de contacto y
de interrelación en red. Estas autorrepresenta-
ciones se constituyen en la forma primaria con
la que nos construimos impresiones de la gen-
te en las redes sociales (Walther
,
Van der Hei-
de
,
Kim
,
Westerman y Tog
, 2008
; Enguix y Ardè-
vol
, 2010
; Van der Heide
,
D’Angelo y Schumaker
,
2012
) y en esa medida
,
estas imágenes agencian
una serie de relaciones de empatía consigo mis-
mo y con los demás.
De esta forma
,
se observa cómo la imagen fo-
tográfica cuando irrumpe en el espacio de inte-
racción ofrecido por las redes sociales virtuales
como Facebook
,
particularmente aquellas de los
perfiles
,
implica nuevos escenarios para la pre-
sentaciónde sí ante los otros y se constituye enun
elemento central que condiciona las interaccio-
nes entre los usuarios y las potenciales relaciones
que cadauno pueda establecer; por ello
,
la presen-
tación en este espacio biográfico resulta central.
Esto se pone de manifiesto tanto en los cuidados
y la atención que ponen los usuarios al escoger
las fotografías que los presentan
,
comomediante
los comentarios y los “me gusta” que recibe dicha
imagen y que refuerzan los vínculos y los lazos
entre los “amigos”
,
pues como lo han observado
López y Ciuffoli (
2012
)
,
uno de los puntos claves
en el desarrollo y la acogida de Facebook ha sido
el hechode interpelar a los usuarios utilizandoun
lenguaje que evoca las interacciones personales
cara a cara mediante metáforas de publicación y
de conexión; por ello
,
en Facebook
,
más que com-
partir información
,
se comparten experiencias
mediadas por la imagen fotográfica.
múltiples y diversas significaciones
,
en muchos
casos
,
hasta contradictorias
,
ya que no responde a
lógicas unívocas.Muchas de las imágenes puestas
a circular enel perfil sonautorretratos que se con-
jugan con otro tipo de representaciones
,
no siem-
pre de carácter fotográfico –como ilustraciones
y caricaturas–. Sin embargo
,
la concordancia en-
tre una concepción de sí y la proyección exterior
que semanifiesta en las imágenes
,
resulta central
para que las personas se sientan cómodas con sus
propias fotografías
,
representadas por ellas y por
lo tanto
,
motivadas para ponerlas a circular en
sus perfiles. Estas formas de autorrepresentarse
,
más quefijar una identidad estable ypermanente
,
hacen eco a diferentes estados de ánimo
,
momen-
tos significativos o cotidianos
,
gustos personales
,
acontecimientos con los que sienten afinidad los
usuarios enunmomento determinado de su exis-
tencia. Su puesta ahí
,
al igual que las actuaciones
lingüísticas
,
conforman una representación que
en sí misma es instituyente y constituyente (Brea
,
2003
)
,
y por lo tanto
,
hacen parte del amplio uni-
verso de tecnologías que intervienen en la consti-
tución de sí mismo
,
es decir de subjetividad.
El estudio de Erving Goffman (
1989
) sobre el
comportamiento de los individuos en la vida co-
tidiana
,
recurre a la teoría teatral para analizar
las diferentes actuaciones de los individuos en
la vida social y observa que la manera como se
presenta el individuo guía y controla la impre-
sión que los otros tienen de él
,
y por lo tanto
,
in-
terviene en las relaciones que se establecen con
el otro en una situación determinada. Aunque
los análisis de Goffman hacen referencia a rela-
ciones cara a cara
,
sus aportes a la comprensión
de las dinámicas sociales relacionadas con la




