Capítulos de investigación
Ardévol
,
2010,
p.
8
)
,
lo cual incide en la confor-
mación de una nueva mirada que reconfigura
el campo de lo fotográfico en la actualidad.
Muchos de los cuestionamientos que moti-
varon esta investigación están relacionados con
mi práctica profesional como fotógrafa
,
mi ejer-
cicio como docente universitaria y mi experien-
cia comomujer
,
y surgen ante la inconformidad
que sentía frente a lo limitadas que resultaban
,
a
mi modo de ver
,
las respuestas que desde la teo-
ría fotográfica se han propuesto para entender el
lugar de estas imágenes en la configuración del
mundo social. Me inquietaba observar cómo las
personas más jóvenes se relacionan con la foto-
grafía y con su práctica profesional
,
lo cual dis-
ta bastante de la manera como se las concebía
cuando yo era estudiante. Un ejemplo de ello es
el cambio en las preocupaciones que invaden a
los fotógrafos y a los practicantes aficionados
,
preocupaciones que anteriormente estaban aso-
ciadas al cuidado y la administración de los in-
sumos fotográficos dada la dificultad que repre-
sentaba su consecución debido a sus elevados
costos
,
que se diferencia del interés puesto hoy
en día en la capacidad de memoria de los dispo-
sitivos
,
la resolución de la imagen y la rapidez
de conexión para su trasmisión y distribución.
La inmediatez
,
la sobreproducción
,
su reproduc-
ción ilimitada y su ubicuidad hacen que las foto-
grafías digitales disten de lo que conocíamos y
de lo que significaba la fotografía análoga.
Otro cambio importante que ha tenido el ejer-
cicio de la fotografía además de la facilidad y sen-
cillez en su producción
,
dos de los aspectos que
han sido centrales en la aceptación y promoción
de las nuevas tecnologías digitales
,
especialmente
desde la introducción de laWeb
2
.
0
(López y Ciuo-
folli
,
2012
)
,
es el hecho de que muchas más per-
sonas tienen la posibilidad de hacer sus propias
imágenes
,
aspecto que dista de cómo la fotogra-
fía fue utilizada en los primeros ciento cincuen-
ta años desde su invención. Pues si bien
,
la emer-
gencia de esta tecnología estuvo acompañada por
discursos relacionados con la democratizaciónde
la imagen y el mercado de productos fotográficos
no ha dejado de crecer desde esemomento
,
es cla-
ro que no todo el mundo tuvo acceso –ni lo tiene
en la actualidad– a la producción de sus propias
fotografías.
3
De igual forma
,
algunos estudios rea-
lizados respecto a los usos de la fotografía análo-
ga en el contexto familiar y doméstico en la se-
gunda mitad del siglo
xx
,
pusieron de manifiesto
cómo esta práctica estaba altamente codificada y
condicionada –por aspectos como la clase social–
,
al igual que estaban determinados socialmente
los límites y los contextos de lo fotografiable
,
se-
ñalando el predominio de unamiradamasculina
en su ejercicio (Bourdieu
, 2003
; Silva
, 1998
).
Es importante recordar que la temprana ar-
ticulación de la práctica fotográfica a la produc-
ción de conocimiento y su uso en el marco de
disciplinas como la antropología
,
la medicina
,
la psiquiatría y la criminología a finales del siglo
xix
,
convirtió a la fotografía en una herramien-
ta útil para el conocimiento y re-conocimiento
del “otro”: desconocido
,
exótico
,
diferente salva-
je o anormal
,
excéntrico
en palabras de Teresa De
Lauretis (
1993
)
,
para su representación en un lu-
gar subordinado y para la consolidación de este-
reotipos a partir de nociones como el género
,
la
raza y la clase social
,
categorías atravesadas por
relaciones de poder (Tagg
, 2005
).




