Capítulos de investigación
lación particular con la realidad
,
sus posibilida-
des estéticas y su importancia en los procesos co-
municativos actuales (Costa
, 1991
; Dubois
, 2008
;
Sontag
,
2005
; Fontcuberta
,
1990,
1997
). De igual
forma
,
el lugar central que tienen los procesos
de representación en la producción de sentido
,
y
por lo tanto
,
en la producción cultural
,
han sido
ampliamente expuestos por diferentes autores
entre ellos Roland Barthes (
1986,
1992
) y Stuart
Hall (
2010
a
,
2010
b). Sin embargo
,
el interés que
vehicula este trabajo está centrado en la relación
entre fotografía y subjetividad
,
por lo cual
,
más
allá de las posibilidades de representación con
y por medio de la fotografía
,
este proyecto se in-
teresó en indagar la forma cómo las imágenes
fotográficas que se presentan en Facebook
,
par-
ticularmente aquellas publicadas en los perfiles
,
(nos) afectan.
Para aproximarnos a las autorrepresenta-
ciones en la red partimos del hecho de que “la
imagen nunca es una realidad sencilla […] son
,
primero que nada
,
operaciones
,
relaciones entre
lo decible y lo visible
,
maneras de jugar con el
antes y el después
,
con la causa y el efecto” (Ran-
cière
, 2011,
p.
27
)
,
que más allá de ser:
[…] manifestaciones de las propiedades de
un determinado medio técnico
,
son opera-
ciones: relaciones entre un todo y las partes
,
entre una visibilidad y una potencia de sig-
nificación y de afecto que se le asocia
,
entre
las expectativas y lo que las cumple (p.
25
).
Es por ello que la imagen es un concepto que
desborda la representación visual y demanda el
reconocimiento del anacronismo como “modo
temporal de expresar [su] exuberancia
,
[su] com-
plejidad y [su] sobredeterminación” (Didi-Huber-
man
,
2011,
p.
39
). De esta postura se desprende
entonces la necesidad de abordar la imagen en
su condición de
presencia
,
pues las imágenes
,
al
actualizase permanentemente mediante la mi-
rada
,
hacen que sus
efectos de presencia
(Gumbre-
cht citado por Moxley
,
2009,
p.
6
) sean siempre
situados
,
incorporados. De igual forma
,
tener
en cuenta la presencia de la imágen implica re-
conocer la multiplicidad de significados y senti-
dos que ella está en condiciones de generar sin
agotarse en ellos y que trascienden el ejercicio
de semiosis visual.
En concordancia con lo anterior se concibe
la fotografía como “un objeto de intercambio
simbólico y no solo como representación
,
de
modo que el significado [también] se constituye
a través de lo material y es constitutivo de apre-
hensiones materiales
,
encarnadas y sensoriales
del objeto fotográfico
”
(Gómez y Ardévol
,
2011,
p.
93
). Esta concepción particular de las imáge-
nes y de la fotografía permite considerar las po-
sibilidades de su agencia y en consecuencia
,
sus
dimensiones políticas
,
ya que se reconoce la po-
tencia que tienen para intervenir en
el reparto de
lo sensible
* (Rancière
, 2009
)
,
es decir
,
para operar
una renegociación y un reordenamiento de lo
común
,
entre lo que se ve y lo que se dice
,
lo que
se hace y lo que se puede hacer a partir de ficcio-
nalización
5
de lo real.
* El trabajo de Jacques Rancière ha sido traducido al es-
pañol como
La división de lo sensible,
sin embargo, es im-
portante tener en cuenta la doble dimensión que la pa-
labra
partage
tiene originalmente en francés y que hace
referencia tanto a dividir en partes como a tener en co-
mún, compartir. (Nota del editor).




