Paula Andrea Acosta
|
Lo irrepetible y lo reiterado
42
43
una idea del narciso nacida en la necesidad de
“(…) escudriñarse tanto física como psíquicamen-
te
,
y de tratar de elucidar dificultades y ansieda-
des” (p.
253
).
Ahora bien
,
la mayoría de textos abordados
en el presente
corpus
tienden al análisis del cuer-
po
,
la pose
,
los procesos de digitalización y vir-
tualización
,
escenificados en la práctica y ten-
dencias artísticas de las últimas décadas. Resulta
más que evidente cómo desde la interacción con
nuevos o renovados medios
,
muchas de estas
dilucidaciones atañen y convergen con modos
de hacer fotografía
en
y
desde
el común. Precisa-
mente han sido los conceptos de lo doméstico y
la esfera privada puntos móviles en los intrinca-
dos y complejos límites de la práctica fotográfica
actual y su imbricación con redes sociales.
Desde una perspectiva histórica
,
el desarro-
llo de la fotografía está fuertemente ligado a la
práctica aficionada
,
que desde finales del siglo
xix
aseguró un proceso de expansión y estabili-
dad en términos económicos al crecientemerca-
do de lo fotográfico
,
3
al hacerse más difusos los
límites entre fotografía y memoria
,
4
en particu-
lar en el círculo afectivo familiar. Esta noción de
la fotografía entendida como valoración y forta-
lecimiento de los lazos parentales evidencia la
experiencia y pertenencia en un núcleo parti-
cular
,
latente en la construcción y narrativa del
álbum familiar. De esta forma la fotografía se
consolidó no solo como una afición
,
sino como
una impronta obligada del acontecimiento so-
cial. Aunado a lo anterior Don Slater
,
relaciona
la práctica fotográfica con el ocio y el entrete-
nimiento como un factor de irrupción en la re-
presentación fotográfica del álbum familiar. De
esta forma
,
se anuncia bajo las posibilidades de
la cultura digital el encuentro de la esfera de lo
íntimo
,
la hipervaloración de la cotidianidad
,
el
capitalismo consumista y una re(significación)
de la identidad familiar en un contexto del ocio
y el entretenimiento
,
contenido en un régimen
de la visión que permea todo imaginario y forma
de representación:
(…) las instantáneas familiares –imágenes
de nosotros mismos– deben entenderse en
relación con el enorme flujo de imágenes
programadas para convertirse en productos
de ocio: en vídeos
,
en personajes de los jue-
gos de ordenador
,
incluso en interfaces de
diseño gráfico para usuarios (…) cuyo trata-
miento de imágenes nos puede resultar más
cómodo que nuestro álbum familiar (p.
174
).
La noción de álbum familiar a partir del cambio
de paradigma técnico no solamente es puesta
a prueba
,
sino reevaluada en la era de la digi-
talización. En su condición objetual
,
el álbum
posee un origen común con el libro
,
en cuanto
a su estructura y funcionalidad incluso frente a
una lecturabilidad; sin embargo
,
estos fines son
subordinados al almacenamiento y orden exhi-
bitivo en relación a la fotografía como objeto
,
cir-
cunscrito a un sistema de organización y narrati-
va particular construida desde un narrador
,
que
expone a partir de una estructura circular de los
hechos y la historia
,
el proceso de selección y olvi-
do mediado por imágenes de un núcleo familiar
(Silva
,
1998
)
,
a la vez que presupone relaciones
privilegiadas con nociones temporales basadas
en la continuidad y lamemoria como parte de los
procesos de construcción de identidad.




